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Pequeña nadadora — Little swimmer

Esta noche dormimos en el parque nacional Zion. Las temperaturas aquí no bajan hasta menos de 18 grados por la noche: ideal para acampar. 

Sin embargo, no hemos encontrado sitio en ninguno de los campings del parque ni zonas colindantes. Por suerte, había un motel en el que sí quedaba una habitación libre. ¡Y tiene piscina!. Así que, por muchos planes que tuviéramos, hemos decidido tomarnos la tarde libre y disfrutar de la piscina. ¡Y de qué manera!: he salido a comprar comida para la cena y cuando he vuelto, ¡Rebeka ya sabía nadar! 😀

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We sleep in Zion National Park tonigh. Temperatures here don’t fall under 18 degrees during the night, so it is ideal for camping. 

However, we couldn’t find a tentsite available for spending the night. Luckily, there is a motel where it was a room available and we took it. And what a hotel! it even has a swimming pool!.

So, no matter how many plans we had, we decided to forget them and treat ourselves in the swimming pool this afternoon. And it was worth!: I went to buy some food to fix dinner, and when I came back Rebeka had learnt to swim! 🙂

Nadadora

El cañón Bryce — Bryce canyon

Este cañón se llama así pero no lo es: no se ha formado por la erosión causada por un río. En esta zona una vez hubo mar y después un enorme lago. Así que geologicamente hablando, este cañón es un anfiteatro. Quien lo visita, accede desde una meseta hasta llegar a su borde en el que se encuentra con un paisaje de gran belleza: a causa de la erosión han quedado unas estructuras de formas diversas que aquí llaman Hoodoos. 

Hemos hecho una excursión entre los hoodoos de unos 5 kilómetros, que nos ha llevado unas 2 horas. Pero es que, ¡parábamos cada pocos pasos para hacer fotos!

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This is called a canyon, but it isn’t a canyon from the geological point of view, but something called “amphitheatre”. It was not created by the erosion caused by a river. Long time ago, this was under the sea. Afterwards, a big lake was in this place. 

For the visitor, the experience is pretty. It is accessed from a flat plateau from which edge a fabulous view can be seen. The sea, lake, wind and time eroded the rock leaving behind formations of different shapes  called Hoodoos.

Today we hiked between hoodoos in a 5 km hike that took 2 hours. Understand it: we had to stop every few steps to take pictures!. 

Acampados en cañón Bryce — Camped in Bryce canyon

Anoche dormimos en un camping cerquita de la entrada del cañón Bryce. ¡Cómo me agotan los campings!. Los paseos hasta el baño, sola o con las niñas, que a veces está a varios minutos de distancia, el frío que se echa de repente y hay que sacar 4 o 5 nuevas prendas de abrigo para cada uno en cuestión de una hora… pero sobre todo lo que me mata es el frío nocturno. 

Anoche la temperatura bajó hasta 4 grados. Me había acostado con pantalones de chandal largos, calcetines, ¡5 camisetas! (una de ellas de lana de merino, especial para esquiar), una sudadera de lana con capucha, me tapé hasta la cabeza con el saco de dormir, me arrimé todo lo que pude a Rafal… y pasé de todos modos la noche sin domir y tiritando.

¿Que por qué los demás duermen a pierna suelta y nunca se quejan del frio aunque vayan la mitad de vestidos que yo? eso, amigos, no sé si llegaré a comprenderlo. 

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Last night we camped very close to Bryce canyon National Park entrance. Camping really tires me!. It is because the (long) walks to the toilets, that sometimes are located at several minutes walking from our tentsite. It is because of the fast temperature falling, that keeps me searching for a still one more long sleeves T-shirt, and a still one more sweater for each one of us… but what is harder for me is the cold during the night. 

Last night, temperatures fell to 4 degrees.I went to sleep wearing long throusers, socks, ¡5 T-shirts! (one of them made of merino wool, special for skying), a wool sweater whith the hood on… I got into the sleeping bag to cover even my whole head, and I squeezed myself to Rafal as much as I could. But finally I spent the night awake and trembling.

What I never get to understand is how it is, that Rafal and the kids sleep like babies and are never cold wearing less than half of the clothes I wear.

​Demasiado calor, y la bondad de los extraños — Too hot, and extrangers’ kindnes

La vuelta desde el cañón Peek-a-boo fue tan dura como parecía. Hacía muchísimo calor, y la cuesta arriba sobre la roca ardiendo resultaba demasiado dura para todos. Sobre todo para Rubén. 
En el primer descanso que hicimos, bebió la mitad de la última botella de agua que teníamos. Habiamos llevado sólo medio litro de agua por persona y, cuando nos “despistamos” buscando el segundo cañón ya nos dimos cuenta de que era insuficiente, así que empezamos a racionarlo. 

Terminamos el descanso, pero Rubén ya no quería seguir. Protestaba y se quejaba como siempre hace aunque acabe de levantarse de la cama, así que no le tomamos muy en serio y seguimos caminando. Pocos minutos después se volvió a parar, con arcadas, sudores fríos, mareos y la cara y los labios completamente pálidos: un golpe de calor. 

Su padre (que ya llevaba a Rebeka a la espalda) lo cogió en brazos y apretó el paso cuesta arriba porque “había visto a un hombre”. Por fin, me dio a la niña y aceleró todo lo que pudo, cargando al niño. Una vez en el comienzo de la ruta ya habia dado alcance a ese hombre el cual nos dio agua fría para todos y nos llevó en su todoterreno con el aire acondicionado a tope hasta nuestro coche. 

En pocos minutos, el niño estaba totalmente recuperado. ¡Menudo susto!.

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The way back from the Peek-a-boo canyon was as hard as we expected. It was terribly hot and the hike uphill on the burning rock was really demanding for all of us. Particularly for Ruben.

During the first stop we made he drank half of the last bottle of water we had. We had taken half a liter of water for each of us but, when we got “dissoriented” searching for the second canyon we realized we had way too few. 

We finished the brake, but Ruben complaint and said he doesn’t want to move. It sound as always, because he complains the same even if he just wake up from bed and is fresh and strong, so we didn’t pay too much attention and kept going. Few minutes later, he stopped again with nausea, cold sweating, pale face and dizziness. A heat stroke, we thougt. 

So his daddy, who was already carrying Rebeka, took him in his arms and walked faster because “he have seen a man up there”. Later on, I took Rebeka and Rafal run uphill carrying Ruben. When we arrived to the trailhead, Rafal and Ruben were already talking with the extrange, who gave us ice-cold water and took us to our car in his air-conditioned 4×4 car.

In few minutes the kid was feeling well again but, this was scary! 

​Peek-a-boo and Spooky canyons

Hoy hemos visitado dos cañones estrechos,  totalmente poco turísticos y de bastante difícil acceso. Este tipo de cañones son nuestros favoritos, nunca vamos a hartarnos de ellos. 
Para llegar a ellos es necesario recorrer más o menos una hora de camino por un camino sin asfaltar, de piedras y arena. Es curioso que la gente llegue a encontrar este sitio: el cruce en la carretera principal indica a un lugar de nombre totalmente diferente. 

Cuando termina el camino que se puede recorrer en coche empieza una ruta de más o menos 1 milla hasta la tabla de información que marca el comienzo de la ruta a ambos cañones. Esta ruta no es larga, pero sí muy exigente: se baja por la ladera de una montaña, bastante empinada, de rocas y arena. 

Aunque hoy no hacía muchísimo calor (unos 30 grados) el camino a mediodía ha sido muy duro.

Primero hemos recorrido el cañón Spooky, un paseo muy tranquilo entre dos paredes de piedra de formas más o menos irregulares.

Al llegar al final del cañón, hemos decidido seguir las indicaciones que encotramos en un blog de viajes, y que parecían sencillas: “al salir del cañón, se recorre un camino de unos 500 metros que llega al siguiente cañon”. 

Fácil, ¿no?.

Sin embargo, al salir del cañón, y como suele ocurrir en los lugares poco turísticos perdidos en el monte, no había lo que se dice indicaciones de dónde está el camino. Sí que encontrábamos mojones de vez en cuando, aquí y allá, que no eran más que montones de piedras colocados ahí por algún ranger o algún visitante. Cuando no había mojón a la vista seguíamos las huellas de otros senderistas.

Los 500 metros resultaron ser muchos más que, recorridos bajo el sol, en sandalias sobre la arena ardiendo parecían multiplicarse.

Por fin, tras una larga caminata, y con los niños a punto de llorar (y con muchísima razón) volvimos de nuevo al camino sin haber encontrado la entrada trasera del segundo cañón.

Pero el cañon estaba ahí mismo, porque también tenía entrada desde el lado del camino principal. 

Para acceder al cañón Peek-a-boo (que en inglés es como “a-cucu!”) hay que escalar, usando manos, pies y buena dosis de fuerza y osadía, una pared de unos 4 metros. A partir de ahí, el recorrido por el cañón es mucho más sencillo, pero en ningún momento deja de ser un continuo escalar por paredes irregulares, aplastarnos en rendijas imposibles, resbalar por las rocas. Las paredes de este cañón han sido escrupulosamente esculpidas y pulidas en formas imposibles por efecto del viento, el agua y el tiempo.

A Rubén le ha encantado. Todo el cansancio y el mal humor anterior se han disipado casi automáticamente y ha trepado como un profesional, a tal velocidad que habia que gritarle para que no se alejara. 

Después, la vuelta… eso ha sido otra historia. 
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Today we have visited two small and narrow canyons, that are totally not for tourists and not easy accessed. These kind of canyons are our favorites, we are never going to be tired of them. 

The access to those today is through a gravel and sand road in a shaky drive that takes around one hour from the main road till the point from which only 4×4 cars can go. We have parked there and hiked the 1 mile road till the head of the track that lead to the canyons.

The track wasn’t especially long but very demanding. It required to go down to the canyon on a very steep rock and sand path. 

We met Spooky canyon first. It was an easy hike between two high rock walls.

Once at the end of the canyon, we decided to follow the indications we found in a travel blog that said that “after exiting the canyon a 500 meter track leads to the back entrance of the second canyon”. 

Easy, isn’t it?.

However, as it is in not touristic places located in the middle of nowhere, no clear indications were found outside of the canyon. We could see some marks made maybe by rangers and consisting on some piles of stones indicating that the track may lead that way. When we couldn’t see marks we followed other hikers’ tracks. 

But the 500 meters happened to be longer and longer. We walked and walked under the midday sun, over the burning sand, in sandals, and couldn’t find the second canyon. Finally, after a very long hike and with the kids almost crying we managed to return to the main path.

Once there, it was easy to find the entrance to the Peek-a-boo canyon. To get inside it was necessary to climb a 4 meters wall by using hands, feet, and a great amount of strength and courage. Once in the canyon the way was easier but constantly consisting on climbing some walls, squishing ourselves in impossibly narrow places and sliding on the rocks. Canyon walls have been scrupulously sculptured by the water, wind and time, creating beautiful forms, arcs and waves. 

Ruben loved it! he forgot all the tiredness of the unfortunate hike under the sun the moment he saw the first wall to be climbed. Then, he rushed into the canyon so fast, that we had to ask him to wait for us.

Then, the way back wasn’t that easy… but this is an other history. 

Carretera escénica n° 12 — Scenic byway nr 12

Esta es la ruta que hemos seguido esta mañana, camino del siguiente destino. Las vistas, realmente impresionantes, la arretera muy irregular y con muchas curvas, pero ¡nadie ha vomitado!

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We have followed this rout in our way to the next destination this morning. The view was astonishing! 

The road was irregular and curved but, nobody got sick!

Capitol reef

¿Cuántos cañones de tierra roja salpicada de pequeños arbustos verdes puede uno visitar sin cansarse?. No lo sé, pero este pequeño parque natural, nada turístico, aparentemente perdido y aislado nos ha gustado. La temperatura era buena y, después del sueño reparador de esta noche, los niños estaban en plena forma para trepar a todas y cada una de las rocas que han encontrado a su paso. 

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How many red rock canyons scattered with small green bushes can one visit without getting bored?. I don’t know, but  we really liked this small, not touristic, apparently lost and isolated natural park we’ve visited this morning. 

Temperature was perfect and, after the good sleep they had tonight, kids were in perfect shape to climb every rock they’ve found.

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